
El Ballet Nacional de Moldavia tiene su sede, junto con el de la Ópera Nacional, en la capital de Moldavia. El teatro que comparten ambas instituciones, fue construido durante los años de hegemonía de la Unión Soviética y cuenta con un equipamiento e instalaciones
inmejorables. Su compañía de ballet está considerada como una de las punteras de la Europa del Este. Tras el colapso de la Unión Soviética, este teatro es uno de los pocos que han mantenido su propio ballet, ópera y orquesta, con sus propios solistas y coros.
El Ballet Nacional de Moldavia comenzó su andadura profesional en Chisinau en 1957 gracias a un grupo de bailarines moldavos formados en St. Petersburgo. Muy pronto la compañía contó con nuevas obras,
como el Ballet Rassvet (amanecer) que escribió el compositor moldavo Vasile Zagorsky, mientras que el compositor Eduard Lazarev compuso la obra Broken Sword (Espada Rota), basada en el poema Ghosts del másimportante escritor moldavo, Mihai Eminescu.

Durante sus primeros diez años, la compañía fue añadiendo a su repertorio los ballets clásicos más conocidos, tales como GISELLE, LA BELLA DURMIENTE, ESPARTACO Y COPPELIA. Sus giras incluyen Moscú, Kiev
y Bulgaria. La producción con más éxito de la compañía fue el ballet moderno A YOUNG LADY AND A HOOLIGAN (La joven y el gamberro) con
música de Shostakovitch, con Mihai Caftanat, quien todavía sigue actuando con la compañía, como solista principal. Este artista, nacido en Chisinau, estudió ballet en Moscú, regresando a su ciudad natal para bailar Siegfried, El Principe Desire, Arald en BROKEN SWORD y Antonio en ANTONIO Y CLEOPATRA.
Otras producciones importantes de la época fueron: la “Suite de Carmen”, “Los Sonetos”, adaptación de la música de Benjamin Britten y “Arabescos” con la música de Lazarev. Intentos para la creación de obras nacionales incluyeron el ballet infantil “Andriesh” de Zlata
Tkach y “Luceafarul” de Eugene Doga, basado en el poema más conocido de Eminescu. Grandes producciones de las coreografías clásicas de Petipa, Ivanov, Fokin y Gorski conquistan la audiencia del teatro Nacional de Moldavia. La producción de “La Bayadere” del Ballet Kírov
fue cuidadosamente recreada por Tatiana Leagt y mostró lo bien que la compañía puede representar un trabajo tan difícil que requiere bailarines de primera fila.

En 1998 el legendario coreógrafo del Bolshoi, Yuri Grigorovich llegó a Chisinau para dirigir su versión de “El Cascanueces”, representada originalmente por el Bolshoi en 1966. La compañía realizó giras por
Moscú, Vietnam, Bulgaria, Italia, España, Alemania, Holanda, países escandinavos, Rumanía, Hungría, Grecia, Paris, Tokio, Johannesburgo y Los Ángeles. En1999 llevó las producciones de “El Lago de los Cisnes” y “La Bella Durmiente” al Reino Unido. Desde 2001 ha
representado, en diversas ocasiones, “El Cascanueces” de Grigorovich en El Reino Unido. Esa fue la primera vez que la producción fue vista en ese país desde que el Bolshoi la representara en Londres a principios de los setenta.
Desde 2005, El Ballet Nacional de Moldavia realiza diversas giras que incluyen los mejores escenarios de España y Europa.




Entre los Ballets más importantes del repertorio del BALLET NACIONAL DE MOLDAVIA, se incluyen:
“Blanca Nieves y los siete enanitos”, coreografía de Bogdan Pavlovsk.
“Carmen Suite” con música de George Bizet coreografía de Rodion Schedrin
“Chopiniana” con música de F. Chopin y coreografía de Mikhail Fokin.
“Coppelia” con música de Delibes y coreografía de Ludwig Minkus.
“Don Quijote” con música de Piotr Ilich Tchaikovski y coreografía de M. Petipá.
“La Bella Durmiente” coreografía de M. Petipá y música de Tchaikovski
“Giselle” coreografía de L. Minkus y música de Adolphe Amdam.
“La Sylphide” de M. Fokine y música de F. Chopin.
“El Lago de los Cisnes” con música de Tchaikovski y coreografía de M. Petipá.
“Cascanueces” con música de Tchaikovski y coreografía de M. Petipá.
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